jueves, 20 de mayo de 2010

  • No hay tal crisis; uno dice no hay tal crisis mientras tira un par de platos al piso. Una dice no hay tal crisis y se ríe con su mejor cara de bolida. Una dice no hay tal crisis y saca un turno en la peluquería; no hay tal crisis y te pones kilos de tapa ojeras. Una vez que aceptas que la crisis es tal crisis, estás preparado para aceptar que hay tal crisis .Uno dice no hay tal crisis y rompe lo que tiene en la mano. Una dice no hay tal crisis y hace steps como loca. Una pone su mejor cara de bolida y dice no hay tal crisis, pero tarde o temprano llega el día en que la crisis tiene el tamaño de una estría y ahí… hay que aceptarla. Se puede negar la crisis un día, un mes, un año, pero llega ese día que la crisis te explota en la cara. Atravesar la crisis es como pasar el pelo por agua oxigenada. Cuando llega la crisis uno cree que es el final, que se termina todo, pero en realidad ahí empieza todo. Atravesar la crisis es como pasar por un buen cirujano plástico, sos la misma pero distinta. Dan miedo las crisis. Uno le teme a lo desconocido, casi como a un mal peluquero. En chino, en japonés, en coreano, en tailandés, en algún idioma occidental, crisis significa oportunidad. Las crisis son como los años, te sorprenden y no te queda otra que enfrentarlos y llevarlos. Las crisis es un viaje de ida, pero también puede ser un viaje de vuelta.

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